El dinero

Siguiendo con el tema de valores y principios, en este capítulo voy a abordar otro de los grandes problemas del mundo y el cual transforma de forma indiscutible la sociedad en la que vivimos.

El dinero es la OBRA MAESTRA, el David de Miguel Ángel de la ingeniería social, la herramienta perfecta creada por unos pocos poderosos para tener el control sobre las masas, una forma de poner cadenas a las personas para ser esclavas de un sistema imperfecto donde todo lo que es la humanidad, queda relegado a un segundo o tercer plano. De esta forma hoy en día 1000 “poderosos” tienen el control de 7800 millones de personas en el planeta.

El dinero es la peor enfermedad, la peor plaga o pandemia que ha padecido la humanidad desde el amanecer de los tiempos. El dinero ha sido el culpable de que durante miles de años billones de personas hayan sufrido, luchado y muerto en nombre de él.

Todo lo que nos rodea está específicamente diseñado para dar valor al dinero, veas donde veas, siempre hay algo que te está enseñando e inculcando esta lección.

¿Cómo escapar de una enseñanza cuyos creadores se esfuerzan tanto en que aprendas?, ¿cómo podemos ser ignorantes ante una materia que te repiten una y otra vez todos los días?

Si te tatúan algo en la palma de tu mano, estarás irremediablemente condicionado/a a recordar ese mensaje siempre cada vez que la veas, ese mensaje pasará de alguna forma a ser también parte de ti.

Me gustaría que alguien me dijese una sola cosa que no se pueda hacer sin el dinero, una sola.

Si nos pusiéramos en el supuesto caso hipotético de que mañana mismo el dinero desapareciese del mundo, ¿la sociedad se moriría de hambre?, ¿no sabríamos cultivar la tierra?, ¿perderíamos automáticamente todo el conocimiento adquirido, nos volveríamos burros?, la respuesta es rotunda, NO.

Entonces, si no lo necesitamos para nada, ¿por qué le damos tanto valor a algo que carece de él?

Para hacer cualquier cosa lo que se necesita son conocimientos y esos ya los tenemos. Si queremos construir una casa por ejemplo, necesitaremos: unos ladrillos, arena, cemento, entre otros muchos materiales, pero lo que no necesitamos para nada es dinero. Sin embargo, algo que sí vamos a necesitar son los conocimientos que nos ayuden a fabricar esos materiales y después, saber cómo utilizarlos adecuadamente para que al final, todo eso junto con un poco de esfuerzo, de forma a la casa que deseamos.

La gran mentira consiste en hacerte creer que el dinero es el que puede hacer que tu casa exista, cuando en realidad, él no tiene nada que ver en todo ese asunto.

Seguramente llegado a este punto te estarás cuestionando todo esto que te acabo de decir y lo estás haciendo porque es lo que te han enseñado, lo que has vivido y lo que ves.

Entre algunas de las preguntas o cuestiones que te puedes estar haciendo ahora mismo están:

Pero… yo no tengo los conocimientos para hacer una casa, yo no soy albañil. Tampoco tengo una fábrica de hacer ladrillos, arena o cemento.

¿Cómo conseguiría los materiales si no tengo dinero?, ¿cómo haría para pagar a todos los albañiles, electricistas, fontaneros, ingenieros, etc.?

Todo esto se resume en una sola respuesta. El dinero entre las muchas connotaciones negativas que tiene, está el que crea individualismo y elimina casi cualquier posibilidad de colaboración o ayuda mutua porque gracias a él, todo es interés.

Si nos fijásemos en el mundo animal, podríamos aprender mucho más de ellos de lo que imaginamos, un gran ejemplo son las colmenas de abejas o las colonias de hormigas, las cuales trabajan por y para el interés común de la comunidad. Además en su sociedad, no existen individuos en el paro.

La sociedad en la que nosotros vivimos se ha convertido en una máquina despiadada, donde las personas son juzgadas por lo que tienen y no por lo que son. Deberíamos recordar que somos seres humanos, demostremos pues, nuestra humanidad.

La sociedad actual te dice: si no tienes un buen trabajo, si no tienes un buen coche, si no tienes un teléfono de última generación, si no tienes una bonita casa, tú eres un fracasado o una fracasada.

¿A cuántas personas la sociedad ha hecho creer que aquellos que no tienen un trabajo y no están ganando dinero, son personas que no valen nada, son la escoria de la sociedad a la cual es mejor no acercarse por si se les contagia algo?

Te diré una cosa, por culpa del dinero hay millones y millones de personas que no están trabajando, pero que sin embargo, son personas que pueden ser muy profesionales en sus respectivos oficios y las cuales sufren por sentirse apartadas de una sociedad que los señala con el dedo injustamente.

Es más, estoy seguro que muchas personas que ahora no están trabajando, son mejores personas que cuando sí lo hacían, ya que ahora seguramente se habrán dado cuenta de muchas cosas que no veían cuando estaban inmersos en esa neblina que no les dejaba ver más allá de lo que sus pobres ojos les mostraban.

Si el dinero no existiese mañana, no habría tantos millones de personas en el mundo que están sin trabajo y pensando que no valen nada. Si el dinero no existiese, no habría nadie en el paro, porque todos, absolutamente todos, podemos hacer algún tipo de trabajo para el que estamos más que cualificados.

Como siempre, pondré un ejemplo clarificador de por qué todo está diseñado para dar valor a lo que no lo tiene.

Todos los que somos conductores sabemos perfectamente que cuando cogemos un coche para ir a algún sitio, posiblemente nos vamos a encontrar por el camino con algún radar de control de velocidad.

En España la institución encargada de la “seguridad” del tráfico es la DGT, pero en todos los países hay instituciones parecidas.

En España hay más de 1000 radares para controlar el tráfico y 8 helicópteros Pegasus que sobrevuelan nuestras carreteras.

Hay radares de distintos tipos: radares fijos, radares móviles, radares de tramo y otros más modernos como pueden ser los sistemas Foto-Rojo, Trafic Eye, Multiradar C y por último los más avanzados y en fase de prueba los Mesta Fusión que se están probando en Dubái.

Todos ellos SON UNA GRAN MENTIRA y forman parte de esas enseñanzas prodigiosas que te quieren inculcar los que quieren tener el poder y control sobre ti.

Por favor, que alguien me explique esto, porque mi limitada inteligencia no acaba de entenderlo.

Si no se puede ir a más de 120 KMS/H en ninguna carretera española y en la gran mayoría de las carreteras del planeta, ¿por qué se fabrican coches que pueden superar esa velocidad con facilidad?, la solución es simple, ¿no?

Si no se puede conducir un coche en una carretera a más de 120, ¿para qué tener un coche que si puede hacerlo?, si uno va a conducir por circuitos, para eso ya hay coches especiales.

De existir algún coche que pueda superar esa velocidad, deberían ser los coches de servicios especiales como ambulancias, coches de policía, bomberos, etc., donde realmente está justificado ese aumento de velocidad, pero el resto no.

Si la ley dice que no puedes ir a más de esa velocidad, también debería decirles a los fabricantes que no hicieran coches que sobrepasaran dichos límites, ¿no crees?

Pero si hiciésemos eso, adiós a las multas por exceso de alta velocidad, los coches valdrían menos por llevar motores más pequeños (de costar lo mismo, sería porque tendrían otras comodidades o prestaciones que hoy no tienen), menos impuestos de (matriculación, rodaje, etc.), menos gasto de carburante, los seguros serían más baratos y, en definitiva, todo sería más económico. ¿Pero a quien le interesa eso?

Sin embargo, con sus artimañas quieren convertir a las personas en idiotas, haciéndolas creer que los radares están ahí por su seguridad y no por su afán recaudatorio.

El problema no es la velocidad, de hecho, la prueba está en que la autopista alemana Autobahn no tiene límite de velocidad y sin embargo, es una de las que tienen menos siniestralidad.

Es más, si lo que se quiere es enseñar a las personas que conducen a tener más responsabilidad, con eso solo les están enseñando a dar más valor al dinero, ya que, si te equivocas, con pagar una multa el asunto está resuelto. Obviamente si alguien tiene suficiente dinero, equivocarse ya no es un problema, podrá hacerlo tantas veces como su economía se lo permita.

Pero… ¿y si en vez de poner límites de velocidad, los quitáramos todos?, y en vez de tener que pagar una multa, lo que tendrías que pagar con tu error fuese perder para siempre el derecho de poder volver a conducir, ¿no crees que la gente sabría de verdad lo que significa ser responsable al volante?

Y en caso de faltas menores, que su pago fuese hacer trabajos sociales, de esta forma también verían lo que posiblemente hoy no ven.

Con estas condiciones las personas tendrían la libertad de poder conducir sus coches a la velocidad que quisieran, pero eso sí, también tendrían la gran responsabilidad de que si cometen un grave error en el que otras personas se ven involucradas en un accidente, o si estos causan daños a terceros por su irresponsabilidad, pagarían un alto precio sin usar dinero.

¿Queremos enseñar valores y principios o queremos enseñar a dar valor a aquello que no lo tiene?

Las personas pueden hacer prácticamente cualquier cosa por dinero, la gente miente, engaña, roba, mata, traiciona a su familia, traiciona a sus amigos, traiciona a cualquiera que sea menester con tal de conseguir el vil metal, la gente es incluso capaz, de traicionarse a sí misma si fuese necesario.

El dinero separa a las personas, hace sacar lo peor que ellas llevan dentro, magnifica cualquier cualidad que tengan en su interior, ya sea buena o mala. Convierte a las personas en egoístas y desconfiadas, ya que al dinero no le gusta ser compartido con otros, en resumen, no le gusta la humanidad.

El 99% de todo lo malo que hay en el mundo, es provocado por él. Tenemos todos los recursos necesarios para hacer de este planeta nuestro, un lugar estupendo donde vivir, sin embargo, gracias a él, no solo nos estamos matando a nosotros mismos, sino que estamos matando la Tierra y todo cuanto habita en ella.

Otro ejemplo del que estoy completamente seguro, es que las farmacéuticas tienen la solución para erradicar infinidad de enfermedades actuales, enfermedades por las que muchas personas sufren cada día, pero eso no interesa, es mejor darte una pastilla que simplemente mitigue los efectos de tu enfermedad y tenerte debajo de su mano y control durante el resto de tu vida.

¿Cuántas personas con enfermedades raras siguen torturadas porque ellos son una minoría y por lo tanto, no son un producto rentable en el que interese invertir millones en investigar y desarrollar un remedio para ellos?, es más, me atrevería a preguntar lo siguiente ¿cuántas de las enfermedades habituales que podemos encontrar en cualquier médico u hospital, han sido creadas en laboratorios para vender los medicamentos después?

Gracias al tan amado y apreciado dinero, nosotros diezmamos indiscriminadamente nuestros bosques talando árboles que usamos para fabricar papel, que posteriormente utilizamos para incentivar otra vez más el consumo (véase: publicidad o marketing).

Usamos ingentes cantidades de papel para poder abastecer toda la burocracia de la que estamos rodeados, para cualquier trámite hoy en día necesitas cubrir dicho informe al menos, 3 veces. Utilizamos papel para infinidad de cosas que no las necesitamos, que solo son fruto de la vorágine creada por el consumo, la competencia y el dinero, cuando en realidad todos esos árboles podían servir por ejemplo, para que nadie sobre la faz de la Tierra estuviese viviendo en la calle, sino en su propia casa.

Secamos y contaminamos nuestros océanos, no tenemos ningún tipo de prejuicio en aniquilar otras especies si estas se interponen entre los planes del dinero y nosotros, devastamos todo cuanto se encuentra a nuestro alrededor con tal de complacer al señor dinero, incluso podemos ver como por ejemplo algunas fábricas cogen a los animales y los trituran vivos para hacer piensos.

Los animales son una fuente de alimento para nosotros mientras no podamos encontrar otras alternativas, pero eso no quiere decir que por ello, debamos de dejar de pensar que son seres vivos.

¡Vivimos en un mundo donde hemos perdido completamente la humanidad!

Esquilmamos todos los recursos del planeta con tal de que el dinero se sienta feliz, pues él, es lo más importante, no hay nada más importante que el dinero, el dinero es el pilar que todo lo mueve, es el Dios todo poderoso.

Para aquellas personas que sean creyentes, no importa cuál sea su religión, si de verdad creen en Dios, deberían de hacerse la siguiente pregunta: ¿creen que Dios estaría contento al ver como los humanos destruyen su obra por algo tan mezquino como es el dinero?

Y después de hacerse esta pregunta, ¿aún se siguen preguntando por qué parece que a veces Él os haya abandonado?

Como colofón final y agradeciendo que te hayas tomado la molestia de haber leído hasta aquí este largo capítulo donde solo hago un pequeño inciso en la gran mentira que se ha convertido nuestra sociedad por culpa del dinero, quiero pedirte una cosa.

Abre los ojos, mira a tu alrededor, hazte las preguntas adecuadas, reflexiona, piensa un poco y te darás cuenta que todo cuanto te rodea te está diciendo ama el dinero, pero yo te digo, ama a tu familia, ama a tus amigos, ama a tus compañeros y vecinos, ama a tu prójimo como a ti mismo, crece como persona, trabaja tus valores y principios, no te dejes engañar nunca, el dinero no tiene valor, la humanidad sí.

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