Recursos humanos

RRHH y los catastróficos procesos de selección de personal

En el anterior capítulo de mi libro Cambia tu mente y cambiarás tu mundo he usado un poco de humor e ironía para hacerte entender que si de verdad algo te gusta debes mostrar un interés real y esforzarte mucho para poder conseguirlo, por el contrario, simplemente estarás malgastando tu tiempo. O peor aún, estarás formando parte de un juego en el que nunca podrás ganar, pues las reglas no están diseñadas para tal fin.

En el caso de este capítulo no voy a usar el humor ni la ironía, pues considero que el tema es muy serio y quiero tratarlo con todo el respeto y profundidad que merece.

Si bien este apartado está más enfocado hacia las empresas, departamentos de recursos humanos y reclutadores, este capítulo te puede ayudar a entender el por qué tus candidaturas pueden ser infructuosas en el supuesto caso de que estés buscando trabajo de forma online.

Quiero dejar claro que no tengo nada en contra de los departamentos de RRHH, pero sí contra los penosos procesos de selección que se realizan en ellos.

Durante mi vida, he asistido a muchas entrevistas de trabajo y con el paso de los años, he ido observando como las empresas han modificado su modus operandi (MO) o (method of operation en inglés), es decir, su forma de hacer las cosas.

Hace bastantes años cuando yo comencé mi vida laboral, uno iba directamente al sitio en el que quería trabajar o estaba interesado y se presentaba al jefe de equipo, gerente o propietario e intentaba tener una entrevista personal con él/ella ese mismo día.

Dicha entrevista personal permitía a las empresas poder conocer mejor a sus posibles futuros trabajadores, saber que pensaban sobre cierto tema, cuáles eran las pretensiones económicas y profesionales del candidato, cuáles eran sus cualidades, ver su presencia física, su educación y también su cultura, su comportamiento o saber estar, indagar sobre su experiencia o hacerle preguntas clave o incluso a veces, preguntas trampa para conocer el carácter de la persona que tenía delante.


En fin, este tipo de entrevistas permitían conocer una larga lista de cualidades y aptitudes que solo se pueden apreciar en una entrevista personal, ya que el “feeling”, entre otras muchas cosas, son sensaciones o emociones que transmitimos al estar en contacto con otros seres humanos.

Si bien es cierto que no siempre conseguías tener una entrevista en el mismo día, esa circunstancia no se retrasaba mucho más allá de 2 o 3 días, o como mucho, una semana.

Por aquel entonces, uno siempre llevaba consigo su CV impreso para que el entrevistador pudiese ver de forma rápida algún dato de su interés, pero lo normal, era que se centrase más en conocer a la persona que tenía sentada delante de el/ella, a ver que es lo que había escrito en esas hojas que le entregabas.

Por otro lado, tú como postulante, podías intentar ver que clase de empresa era en la que te querías meter, ver la clase de persona que posiblemente tendrías como jefe, y ver si esa empresa te permitiría seguir evolucionando en tu carrera como profesional o darte a entender que no era lo que buscabas para tu futuro.

Ha pasado mucho tiempo desde entonces y en los últimos 20 años hemos avanzado mucho en sistemas informáticos; recuerdo mi primer Intel 486 que por tener, no tenía ni interfaz gráfica y su memoria y capacidad de almacenamiento era irrisoria.

El caso, es que las nuevas tecnologías nos han traído también nuevas herramientas a nuestras vidas cotidianas y laborales, pero hay algo que cada vez parece haberse quedado más atrás, y es la humanidad, el trato personal y la empatía.

Hoy en día las grandes empresas de todos los sectores utilizan unos softwares llamados ATS (application tracking system) que son los «cerebros» que se encargan de buscar los «candidatos idóneos» en sus bases de datos.

Y es que hoy, lo importante son las bases de datos y no las personas.

Si uno va a una empresa a solicitar una entrevista personal como se hacía antes, lo primero que te dicen es que vayas a su página web y rellenes tu CV en ella, y si les interesas, ya te llamarán.

Pero… ¿qué sucede cuando envías tu CV y formas parte de esa enorme base de datos?
Supongo que como casi todo el mundo, pensarías que alguien lo leerá y después en caso de ser la persona que están buscando, te llamarán y tendrás tu entrevista personal y tal vez, un nuevo empleo.

Lo siento, pero la realidad es que eso no es así.

Lo que sucede de verdad es que tu CV y el de miles de personas más como tú, pasan por el software ATS y el sistema se encarga de cribar en la base de datos los CVs buscando las palabras clave que el administrador a definido para ese puesto de trabajo.

Como te puedes imaginar, es un proceso rápido y que no requiere mucho esfuerzo, pero… ahora viene la peor parte.

Resulta que el sistema intenta extraer de forma automática toda la información que tu has escrito en tu CV, ya sea en un archivo PDF, un Word, etc. Pero como tu CV lo más probable es que no esté optimizado para pasar por estos programas de software desalmados, pues todo tu esfuerzo no habrá servido de nada, porque lo más probable, es que corte palabras y frases y más de la mitad de la información que has introducido estará dañada.

Si eres un/una gran profesional y te preguntas como puede ser que sabiendo lo que sabes, teniendo los conocimientos y aptitudes que tienes, la experiencia y años de formación que has dedicado en tu vida para formarte y no recibes ni una sola llamada para hacerte una entrevista, aquí tienes la respuesta.

Por ejemplo, en hoteles y cadenas hoteleras, gran parte de estas empresas no permiten que el personal que elabora la comida lo contrate el jefe de cocina, chef ejecutivo o director de F&B, sino que se encarga el departamento de RRHH que no sabe absolutamente nada de gastronomía y tienen esos flamantes softwares ATS que criban CV sin saber que muchos profesionales cualificados, pueden no tener la experiencia necesaria para optimizar sus CV y pasar los filtros de estos programas automatizados, y que por lo tanto, son excluidos de manera totalmente injusta, pues su profesión, no es la informática, sino la gastronomía.

No me mal interpretes, yo entre otras cosas además de escritor también soy desarrollador de software, pero lo que yo desarrollo es para que todos salgan ganando, no para que las grandes empresas prescindan de trabajadores y sean reemplazados por código fuente ineficaz.

Si el que más sabe en una cocina es el jefe de cocina y el que más sabe en el comedor es el metre, ¿por qué el personal lo contrata quien no tiene ni idea en esa materia?, haciendo alusión a una frase de una película muy famosa ¿alguien me lo puede explicar como si tuviese 2 años?

Yo soy de aquellos que prefieren siempre formar parte de la solución y no del problema y es por eso que he decidido no formar parte de aquello que considero que no está bien.

Otra de las cosas que no entiendo de algunas empresas de selección de personal o departamentos de RRHH es como algunos no tienen dos dedos de frente y no se paran un segundo en pensar en el proceso de selección por el cual hacen pasar a sus candidatos.

Intentaré ser más explícito y concreto para que puedas entender de lo que te estoy hablando.

Hace unos años me inscribí a través de una plataforma de búsqueda de empleo muy conocida en España en una oferta de trabajo de una cadena hotelera, poco tiempo después, recibí una notificación de la plataforma diciendo que la empresa había visto mi CV y seguía en la selección.

Más tarde recibí un correo de RRHH diciéndome que estaba dentro del grupo de los preseleccionados y que continuaba en el proceso de selección.

Ese mismo día o al siguiente, no lo recuerdo la verdad, recibí otro Email del departamento de RRHH diciéndome que estaban realizando una selección para el puesto de coordinador de alimentos para Marbella al cual me había postulado y que por favor cumplimentase el formulario que me enviaban en dicho correo con unas preguntas y que les respondiese a ese mismo correo electrónico adjuntando mi CV actualizado y el formulario cumplimentado.

Hasta ahí todo más o menos normal, lo que me cabreó realmente, fue lo que sucedió a continuación. Unas casi cuatro horas más tarde recibo otro Email del mismo departamento en el cual se notaba que era una respuesta automática, ya que ni siquiera se habían tomado las molestias de hacer que el sistema enviara los correos de forma personalizada (ejemplo: Estimado Sr. Gustavo…) y en el cual me volvían a decir que si les había enviado un CV porque deseaba formar parte de su grupo, tenía que enviarlo de nuevo cumplimentando el formulario que estaba a mi disposición en una URL que me indicaban en el Email.

Entonces me detuve un momento y me dije: ¿quiero formar parte de un grupo que hace las cosas tan mal?, si hacen esto incluso antes de entrar en él, ¿qué me encontraré al llegar? y mi respuesta fue rotunda, NO.

¿Cuál era el mensaje que querían transmitir, que era lo que realmente querían conseguir?

Si lo que realmente querían era que cumplimentase mis datos y mi CV en su base de datos, lo que deberían de haber hecho era decírmelo en el primer correo y no molestarme 3 veces haciendo lo mismo.

En primer lugar, por aquel entonces mi CV estaba completamente actualizado y con todos los datos pertinentes en la plataforma desde la que me inscribí a la oferta, pero ellos lo que realmente querían, era que estuviese actualizado en su base de datos.

Por lo tanto, otra de las preguntas clave que me hice fue: ¿qué clase de forma de trabajar y mentalidad es la que tienen implantada en la empresa?, ¿es que para hacer una cosa bien, tienen que hacerlo 3 veces?

Esas preguntas y respuestas fueron suficientes para tener claro que no quería trabajar en una empresa de esas características.

Por otro lado, un tiempo después de eso, me encontré con otro claro ejemplo de falta de profesionalidad y de mala praxis en los procesos de selección de los departamentos de RRHH y selección de personal. En esta ocasión fue por parte de otra empresa del sector alimentario de México.

Me postulé a la oferta de trabajo que tenían como Director de F&B a través de Email y al día siguiente me respondieron diciéndome que estaban interesados en mi perfil y que debía de realizar una evaluación de unas 2 horas en una plataforma especializada y que una vez la hubiese concluido, les enviase otro Email informándoles que había completado la prueba para así ellos poder revisarla y darme el “feedback” correspondiente y las condiciones económicas.

La verdad es que me pareció curioso, nunca antes había hecho algo así y me sorprendió bastante, cosa que, por otro lado, no es nada fácil de conseguir conmigo.

Las pruebas no eran tanto culinarias o técnicas, sino más bien de aptitud, de personalidad, de ciertos conocimientos lingüísticos y de idiomas, de matemáticas y de cómo te enfrentas a la resolución de problemas entre otras cosas.

El caso es que aunque fue algo pesado ya que me llevó unas 2 horas y media hacerlo, tenía curiosidad por saber que se suponía que diría ese test de mí.

El resultado no iba a cambiar absolutamente nada de lo que pienso sobre mi mismo, ya que me conozco muy bien y sé cuáles son mis virtudes y mis defectos.

Posiblemente fallase alguna pregunta por varios motivos, primero porque lo hice de madrugada y ya estaba un poco cansado, segundo, porque aunque el test estaba en español, había algunas palabras que no conocía y que posiblemente sean del vocabulario español-mexicano o de la cultura mexicana, me acuerdo de una en concreto que tuve dudas (contador). En ese momento no sabía muy bien a que se refería, pero más tarde caí en la cuenta que posiblemente se tratase de la profesión que en España llamamos contable.

Cuando terminé de hacerlo, les envié el Email como me solicitaron y aún a día de hoy, sigo esperando por ese “feedback”. No se trata de cual fuese el resultado final del test, sino del hecho de hacer pasar a una persona por una prueba que le va a llevar mínimo 2 horas y no tener la mínima consideración de darle la respuesta que le prometieron. Para mí, eso es una falta de educación y de profesionalidad.

Seguramente podría estar todo el día escribiendo ejemplos de este tipo, pero al final solo hay una cosa que quiero decir.

Para ser un departamento que dice llamarse Recursos Humanos, poco o nada tiene de esto último, de humanidad, de trato con las personas y de empatizar con aquellos que también buscan un lugar en la sociedad laboral.

Gran parte de las personas que están sin trabajo hoy en día, son personas muy cualificadas que no reciben ni el trato justo, ni la atención adecuada, ni el respeto merecido porque los procesos de selección se han vuelto ineficaces, injustos, irrespetuosos y sobre todo, inhumanos.

Más allá de lo que puedan pensar aquellos que pertenecen a los departamentos de RRHH y que puedan estar leyendo esto ahora mismo, no estoy cargando contra ustedes, lo que estoy es intentando concienciarles de lo que están creando y haciendo mal y que repercute a muchas personas de la sociedad.

Díganme, ¿es esto lo que quieren para sus hijos?, ¿es esto lo que desean para nuestro futuro?, no olviden que ustedes, también son seres humanos y tal vez un día, estén del otro lado de la cuerda.


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